jueves, marzo 06, 2014

La ayuda para alimentación y las buenas intenciones

Foto de usdagov
Ya hace años que durante las fiestas de navidad podemos encontrar puestos instalados delante de establecimientos de alimentación que solicitan donaciones de alimentos a los clientes. Son las llamadas campañas de recogidas de alimentos, que incluso se repitieron durante el verano de 2013. Dar de comer a quien tiene hambre es una de las formas más antiguas e instintivas de solidaridad, algo que interpela a todas las clases sociales y sobre lo que no hay discusión política ni técnica. La situación de crisis económica y la falta de perspectivas de recuperación han provocado que la sociedad gire su atención hacia un problema que, como tantos otros, permanecía en la intimidad de cada hogar en el que no hay suficientes recursos económicos. Ahora que se presentan unos meses, hasta verano, sin que presumiblemente nadie solicite a la sociedad que se movilice contra el hambre debemos aprovechar para pensar qué clase de ayuda alimentaria estamos construyendo y qué soluciones pueden responder mejor a la hora de cubrir la necesidad básica de la alimentación.