miércoles, septiembre 15, 2010

Abajo el Alzheimer

Así se titula una genial canción de Javier Krahe –ese monstruo de la música- en la cual hace un repaso de sus 100 amores. Quien viviera mil vidas para llegar a ser como él.

Pero también tiene una canción muy adecuada para estos tiempos que corren. Se llama No todo va a ser follar. La letra viene a decir, como bien indica el título, que si bien follar nos gusta mucho y estaríamos todo el día haciéndolo, también tenemos ciertas obligaciones sociales que hemos de atender. Entre ellas, huelga decirlo, tenemos la obligación de votar. Lo que no sé yo es si hay obligación de pensar antes de ir a votar.

Elecciones en Cataluña, rezan los carteles publicitarios del kiosco. Serán el 28 de Noviembre, domingo del Barça-Madrid, y ahí precisamente está la primera crítica. Colocar las elecciones el mismo día de un gran derby es obligar a los votantes a pensar en dos cosas a la vez y, como demuestra el President Montilla cada vez que tiene que responder a una pregunta, esta tarea en ocasiones se convierte en un imposible. Pero las televisiones están al quite y, muertos de miedo porque al final la gente le de por poner los programas de análisis electoral en lugar del popular fútbol, han decidido contraprogramar al PSC y poner el partido el sábado 27.

Así que desde ahora a Noviembre veremos la lucha de fieras que es la campaña electoral. Muy interesante esta campaña, pues todo el debate se lo va a llevar el apasionante concepto de la identidad y el anclaje de Cataluña en España. Tan interesante como ver debatir al plato de brócoli con el plato de alcachofas quién de los dos es más sano para el niño con sobrepeso que no deja de comer hamburguesas.

Sea como sea, las elecciones en Cataluña nos facilita personajes esperpénticos distorsionados por el espejo que ellos mismos llevan a todos lados. Podremos disfrutar del espíritu Corbacho, un ex-Ministro de Trabajo –a ver quién es el guapo que le toma el relevo en el Gobierno, se comenta que en el PSOE andan todos silbando mientras miran hacia el techo o vendiendo muebles de IKEA cada vez que les preguntan por el puesto (este último chiste tiene mérito). Pues, como decía, podremos disfrutar de Corbacho, que es un tipo que conoce el cinturón de Barcelona al dedillo, que sabe moverse para conseguir votos pero que, en realidad, no quiere que gane el PSC. Y no quiere porque sabe que si pierden, el PSC será suyo, su tesoro. También tendremos, dentro de la misma formación, y en el número 2 por la provincia de Barcelona, a Montserrat Tura, actual Consejera de Justicia del Govern, enfrentada al sector de Montilla y de Corbacho y líder del llamado sector catalanista del PSC. La pobre Montserrat se ve obligada a pensar que su partido, que no es suyo porque es del sector de Montilla y Corbacho, ha de ganar las elecciones si ella quiere tener algún tipo de juego político. Porque en caso de perder será Corbacho quien se haga con las riendas y veste a saber tú si le darán bola a ella u otro amigo suyo catalanista y del PSC.

Liderando el PSC nos encontramos a Josep Montilla –aka José Montilla-, incapaz de responder preguntas que no estén pactadas de antemano –he llegado a cambiar de canal en mitad de una entrevista suya, regresar a la entrevista, y que aún esté pensando su contestación. Guarda unos silencios como de galán que para sí los querría George Clooney. La pena es que el gesto de su cara delata que está pensando “mierda, otra vez me preguntan el tema 2, y yo siempre me salto los impares”. Pero sea como sea, es el gran campeón de los pasados combates. Ganó a CiU en las elecciones –con los apoyos de ERC y de IC- y a Zapatero en los combates internos –desde Ferráz le imponían un pacto de gobierno con CiU. Si hay debate electoral, les recomendamos que lo sigan aunque sea por internet. Y si así lo hacen, no se preocupen si se queda parado en mitad de la contestación, no es que la conexión vaya mal, ya se lo aseguro yo desde aquí.

Por CiU tenemos a un guaperas que afronta las elecciones como el heredero de familia bien que acude al notario a reclamar lo que por derecho cree que le pertenece. Lleva ya dos legislaturas yendo así y saliendo del despacho del notario con cara de cabreo, como si el muerto les hubiera dejado toda la fortuna a las malditas monjas que le cuidaron en sus últimos días. Esta vez, pareciera que se lo han dejado todo preparado. Pero aún así no piensa perder ese gesto de quien va a buscar lo que por derecho divino le pertenece. “Nos vamos a encontrar los cajones vacíos cuando regresemos”, a llegado a decir este último fin de semana. Con lo bien organizado que lo dejaron ellos todo… El púgil se llama Artur Mas –sin acento ¿eh? Que esto siempre ha sido una lucha familiar de el_situacionista.

Y por el camino, ninguno piensa en perder su mala educación. En la revista de CiU –o más concretamente en la de CDC- han entrevistado a Pasqual Maragall y éste ha dicho que a Mas ya le toca ganar de una vez. Gesto displicente de quien ya le ganó unas elecciones –las de la primera herencia- y que fue expulsado del PSC por quien puso a Montilla. El revuelo por estas declaraciones no se ha hecho esperar y el President Montilla, rojo de ira cual bombilla de bajo consumo, ha exigido a CiU respeto por el ex-President. El mismo respeto que le han exigido al President Montilla desde CiU. Aquí todos quieren respetar a Maragall, pero de sus palabras se desprende una coletilla, hiriente y ninguneante para cientos de miles de personas: “… no ven que no rige”, parecen decir.

Como Maragall tiene Alzheimer, dice tonterías. Como Maragall tiene Alzheimer, no hay que meterse con él. Como Maragall tiene Alzheimer, mejor no escucharle. Como Maragall tiene Alzheimer, hay que hacerle caso pero relativo. Como Maragall tiene Alzheimer, se le pueden sacar declaraciones polémicas. Y así, poco a poco, hacemos de estas elecciones un sitio con menos dignidad y con más situaciones extrañas, ajenas a los debates importantes –reformulación de la economía y del Estado, paro, etc.- a favor de la creación de polémicas artificiales en donde los creadores de discursos se sienten a gusto. Así conseguimos que la gente vote por cómo se siente en lugar de por cómo quieren solucionar este follón que se han montado los economistas, las empresas y los políticos. Y así se entretiene a la gente un domingo por la noche que les han quitado el Barça-Madrid.




6 comentarios:

Reverendo Pohr dijo...

Buenas!
Qué quieres que te diga? Se agradece que hayan cambiado el partido, porque a quién le toque en mesa electoral y sea un poco forofo, va a pillar un cabreo de cojones. Eso por no comentar que, si ya se prevee una falta de electores, solo salta un alto absentismo de interventores y alguna extraña desaparición de algún delegado gubernativo.

Hombre, como hospitalense de nacimiento que ha tenido a Corbacho de alcalde, nunca me pareció que fuera especialmente "metropolita", ni siquiera cuando fue presidente de la Diputación de Barcelona. Siempre me dio la sensación de que no se proyectaba en demasía fuera de LH y que su elección de ministro fue más una decisión personal de ZP que del PSC.

Por otro lado, Maragall es de aquellos políticos que, tras un carrera política reportada de enorme popularidad (único político en sacar más votos que Pujol en unas Autonómicas), acabó por considerse más importante que su propio partido. Y su actividad política después de su mandato en la Generalitat ha ido en esa línea de "más allá del bien y del mal". El Alzeimer no es excusa para los desvaríos políticos y Adolfo Suárez es un buen ejemplo.

Artur Mas posiblemente gane las elecciones y sea President, pero me parece un "principito" que no creo que llegue a "veterano" como un "Duran i Lleida". Aunque nunca se sabe...

el_situacionista dijo...

Reverendo, Durán i Lleida es como un jarrón regalado por la boda.

Ha llegado a donde ha llegado por no molestar a nadie. Mientras sea un jarrón que no estorbe y haga bonito, le seguirán poniendo allí donde no moleste mucho. El día que cambien un poco la decoración harán como que se ha caído y no le echarán de menos.

En cuando se le ocurrió abrir la boca e insinuar que debían pactar en el Congreso con el PP casi lo largan a su pueblo oscense de vuelta.

Harry Reddish dijo...

como gane el Madrid...!!!

C.C.Buxter dijo...

¡Qué pereza me dan las elecciones de noviembre! Me recuerda a ver un partido de fútbol grabado sabiendo quién va a ganar, pero no por cuánto ni cómo han sido los goles.

Te ha faltado hablar de la manida "sociovergencia", opción que a algunos les excita muchísimo. Yo no creo que pueda llegar a pasar, pero quién sabe...

el_situacionista dijo...

C.C. Buxter, la sociovergencia no existe. Al menos no con este PSC y esta CiU. Si Montilla cayera mucho y Corbacho -en caso de ser partidario de ella- lograra hacerse rápidamente con el control, sería un factor a tener en cuenta.

Pero en ese caso yo no me pierdo la cara de alucinados de los votantes convergentes. 7 años soltando pestes del PSC y ahora socios de gobierno. Sería el lunes más divertido desde el 2 a 6.

¡Un saludo!

Canichu, el espía del bar dijo...

personalmente creo que colocar a Corbacho al frente de unas elecciones con la situación como está y conociendo el resultado de su labor al frente de Trabajo es poco menos que un suicidio político con ganas de perder más votos de los que probablemente ya iban a perder.